lunes, 15 de diciembre de 2008 | Publicado por Herida Azul en 12/15/2008 11:10:00 a. m. | 4 comentarios
Despedida de Año
Etiquetas: Despedida 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008 | Publicado por Herida Azul en 12/14/2008 11:26:00 a. m. | 0 comentarios
La Telesita

La familia se traslada a una casona que tenía en la ciudad de Santiago del Estero para que Teresita recibiera la educación correspondiente. A medida que pasaba el tiempo se convertía en una hermosa mujer. Su padre, acosado por sus adversarios políticos, decide abandonar la ciudad y volver a la estancia.
En su pago natal, aprendió todo lo que se refiere a la vida de campo: los arrieros le enseñaron acerca de la fauna y la flora de la región y las virtudes de las plantas medicinales. Al llegar la edad de casarse sus padres deciden volver a Santiago a relacionarse con la sociedad. Viajan ellos primero y, al llegar encuentran que el cólera estaba asolando la ciudad, deben cumplir con la cuarentena obligatoria antes de salir de ella pero son víctimas de la peste.
El dolor y la tristeza hacen que Teresita no pueda vivir más en la estancia y se muda a un vallecito cercano a Santiago. Allí aparece el amor en su vida, un estanciero llamado Eumelio Ahumada. Pero llegan los carnavales y en un baile otro joven saca a bailar a Teresita. Después del baile circularon los comentarios, y el otro joven hostigaba constantemente a Eumelio, quien para defender su amor plantea un duelo en tres instancias: duelo de payadas, duelo de malambo y duelo criollo, a cuchillo. Pasadas las dos primeras instancias sin decidirse hacia uno u otro, en el enfrentamiento a cuchillo mueren los dos.
Al enterarse Teresita huyó, hasta que se instala en una choza cerca de La Banda, y comienza a ayudar a los necesitados. Preparaba tisanas y pociones curativas para los enfermos. Su fama de Santa y curandera se fue extendiendo. Un día desapareció. La leyenda dice que murió quemada.
Otra versión de la historia cuenta que era una joven inocente que erraba por los montes. Oraba a Dios, asistía a fiestas, velorios y bailes apareciendo y desapareciendo de improviso. Coincide en que murió carbonizada.
* se envía una invitación especial a la mayor cantidad de personas conocidas del promesante, con un ruego de asistencia para el destinatario del favor de la Santa.
* debe preparar con anticipación una masa de harina de trigo con la que debe modelar un angelote y cocinarlo en el horno de su casa hasta que se dore.
* debe colocar una mesa en el centro del patio de su casa, cubrirla con manteles blancos y depositar el muñeco que representa el espíritu de la Telesita.
* este altar debe rodearse de velas y flores.
* se invita a músicos para que toquen con los instrumentos típicos de la región, especialmente chacareras.
* debe contarse con abundante bebida: tradicionalmente la aloja, y últimamente caña y aguardiente hervida con poleo.
* tener una auténtica devoción y honesta intención de cumplir la promesa que se concretará con música, baile y bebidas.
Estas reuniones se llaman Telesiadas y se inician bailando una chacarera. A cada vuelta el bailarín debe beber una copa. Cuando el promesante cae rendido de baile y alcohol, se considera que el ritual está cumplido. Se apagan las velas y una joven, elegida de antemano por el promesante, toma el angelote y lo desmigaja repartiéndolo entre los concurrentes junto con un trago de alcohol. En otras Telesiadas, el muñeco se hace de papel o trapo y se quema al final de la fiesta para rememorar el trágico destino de Telesita.
Fuente: Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA

Telésfora Santillán o Telésfora Castillo -según las versiones- era una "inocente" (poca inteligencia) que vivió a mediados del siglo pasado en la región del Salado (Departamento Figueroa, Santiago del Estero). Conocida en toda la provincia como alma milagrosa, se la llama en algunos lugares, Telesita, Tele o Telésfora. Una versión cuenta que se trataba de una jovencita de poco raciocinio, que mendigaba y murió quemada al tratar de calentarse junto a un fogón.
Otra versión la presenta como a una muchacha que sólo gustaba de bailar y que, atraída por los sones de una caja, se acerco danzando a una fogata, de donde saltó una chispa que prendió en sus vestidos y la carbonizó.
En suma, todas las leyendas coinciden en la circunstancia de la muerte trágica.
La Telesita es milagrosa porque, entre otros poderes, tiene el de hacer aparecer lo perdido. Si a alguien se le extravía algo, le ofrece una Telesiada, baile con caña y música que se inicia con un chacarera... No se puede cambiar de pareja y se baila hasta caer al piso (por la cantidad de alcohol ingerido o por el cansancio).
Canal Feijóo ("La Expresión Popular Artística en Santiago del Estero") recoge la copla popular donde el que se encuentra con el alma en pena de la Telesita aprende lo que debe decir para congraciarse:
- Qué andás haciendo, Telesita.
- Aquí ando, pues.
- A ver, bailámelo, Telesita.
- Bueno, te lo bailaré.
En su Romancero criollo, el gran poeta León Benarós nos cuenta la historia de la Telesita:
Santiagueño soy, señores,
de aquella tierra bendita
donde ya suman añares
que alentó la Telesita.
y ya que el caso ha venido,
permítanme que les cuente
de la vida y los milagros
de esa criatura inocente.
Rendidos amaneceres
dormida la habrán mirado
a las orillas del Dulce,
por las costas del Salado.
Humildita y pobrecita,
fue una casita de nada,
como un brotecito tierno
que pudo quemar la helada.
Donosa en su honestidad,
linda al par de otras muchachas,
apenas la malcubría
su camisita en hilachas.
En sus grandes ojos negros
iba temblando una pena.
Sus dos trenzas daban marco
a su carita morena.
Era, en su desasosiego,
como esas estrellas puras
que, siempre por apagarse,
desmayan en las alturas.
Temiendo servir de estorbo,
contenta con lo preciso,
vivió de la caridad,
como pidiendo permiso.
Con su carguita de leña
o su atadito pasaba,
cuidando de no perder
la limosna que lograba.
De alguna gente piadosa
conseguía merecer
un pedazo de tortilla,
quizá de pan de mujer.
Sones de caja y violín
la tienen embelesada.
Su reino es la chacarera.
Fuera del baile no es nada.
Allí donde escucha música,
azorada se encamina.
(Las pencas de los senderos
no le mezquinan espina).
Ya se le enciende la luz
de sus grandes ojos mudos.
Ya se entrechocan de gozo
sus piecesitos desnudos.
Al eco de una mudanza,
con gracia se zarandea,
bailando para ninguno
hasta que el día clarea.
Así, danzando y cantando,
libra sus penas al viento.
¡Qué pecado habrá tenido,
si le faltó entendimiento!
No tiene caudal alguno.
Poco pesa sobre el suelo.
Será por eso que Dios
le mandará ese consuelo.
¿A qué puerta llamar puede
que le den sosiego y calma?
¿Qué otro consuelo hallará
que bailar, solita su alma?
Sola vive en este mundo,
sola a su danza se entrega;
sola canta sus vidalas,
sola se va, sola llega.
Pudorosa de la lumbre
del sol y su reverbero,
su carita le mezquina
de vergonzoso lucero.
y ya un ansia la conmueve
si apunta el alba rosada,
desde que estira la luz
su primera pincelada.
Todavía los violines
llorando están sus gemidos.
A vagar entre los árboles
vuelve a sus lares queridos.
Dicen unos que la hallaron
una mañana de hielo,
tumbada sobre una acequia,
con los ojos hacia el cielo.
Aunque suponen los más
que, en una noche funesta,
viendo el incendio de un bosque
lo tomó por una fiesta.
Ciega de lo que mentían
sus pupilas asombradas,
las que miró como luces
se le hicieron llamaradas.
Poca tarea sería
para ese fuego infinito
hacerla una brasa viva,
envuelta en su vestidito.
En puñado de cenizas
lueguito iría a parar.
A quemazón semejante,
¡qué trabajo le iba a dar!
Un dijecito de plata
llevaba siempre en el pelo.
La conocieron por él,
con el más dolido celo.
Ya murió la Telesita,
en su tormento quemada.
Promesantes del lugar
la miran santificada.
Siete chacareras bailan
a tenor de su deseo,
y le dedican envites
de aguardiente con poleo.
Unos le ruegan salud.
Otros, con pedidos mil,
que las ovejas perdidas
las restituya al redil.
Unas velas de colores
le encienden a la finada.
La tierra fue su calvario,
será el cielo su morada.
Allí, donde la humildad
tiene duradero brillo,
quedita se estará el alma
de Telésfora Castillo.
La historia -verdadera o no- nos cuenta de Telesfora Castillo, una mujer habitante del campo de Santiago del Estero que enloquece
Cuando su marido no regresa de la cosecha de algodon en el Chaco y comienza a deambular por el monte, y en las noches cuando se celebraban las fiestas ella se hacia presente y bailaba incansablemente para partir al aclarar. Un dia su presencia se hace esperar en una fiesta ya que en su figura era reconocida y querida en la zona por los habitantes de aquel lugar del monte santiaguenio, por lo que deciden salir a buscarla, para encontrarse con su cuerpo quemado en un rincon donde el fuego abrio sus alas para llevarse consigo arboles, plantas y hasta la figura de la Telesita. (Jorge Luis Carabajal)
Etiquetas: Leyendas
miércoles, 10 de diciembre de 2008 | Publicado por Herida Azul en 12/10/2008 03:58:00 p. m. | 2 comentarios
Festejo
Por Rudy
Lector, por fin un suplemento de los que podemos decir “este es uno de los suplementos que queríamos hacer, que hace rato que queríamos hacer, que siempre quisimos hacer, es más, que hubiéramos querido hacer hace 25, hace 50, y también hace 75 años, pero recién ahora los recursos tecnológicos nos lo permiten, ya que aunque parezca extraño en un país que cumple casi 200, la democracia recién cumple 25... (si algunos creen que cumple más pero parece 25, diremos que mujer al fin, por ahí se sacó algunos añitos).
En serio, lector 25 años de democracia, más allá de acuerdos, desacuerdos y nomeacuerdos, merecen ser festejados, celebrados, conmemorados... sobre todo esto último, con-memorados... “con memoria”, memoria compartida. Está bien, uste me puede decir que Francia, que tiene más de mil años, apenas tiene unos cientos y pico de democracia, o que España, que tiene más de 500, apenas si tiene treinta y pico de democracia. Y va a tener razón, lector, va a tener razón... pero en algún lugar uno siente que es poco tiempo, ¿no?
Bueno, también lo podemos mirar desde el lado positivo... hace digamos unos 250 años, en casi ningún lugar del mundo la gente elegía a quien la gobernaba... ahora, en gran parte del mundo la gente elige... OK, usted me podrá decir que la gente es lo suficientemente adulta como para gobernarse a sí misma, y es posible que usted tenga razón, lector, seguro que usted tiene razón... el problema es que para muchos, “sí mismo” incluye a otros, entonces las personas necesitamos algunas reglas que determinen donde terminamos nosotros y empiecen “los demás”, porque si no, uno puede llamar a otro: “Mi hijo, mi mujer, mi marido, mi padre, mi vecino, mi amigo, mi empleado, mi contertulio, mi compatriota, mi conciudadano” y tener solamente registro del “mí”, y no como nota musical, sino como posesión, “es mía, mía, y mía” se le oyó cantar a un extraño poeta automotor.
También se dice “el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”. Y lo más grave aún es que a veces hay personajes, o corporaciones (grupos de personajes) que llegan a la conclusión de que “el pueblo no elige a sus representantes sino a través de... sus botas” y se erigen en representantes, o gobernantes, sin que nadie, más que ellos mismos, los haya votado, elegido, ni nada.
Y por eso es que estamos festejando los 25 años de democracia. Los 25 años seguidos... porque hace 30, no había democracia: había mundial, paraguas importados e industria deportada, había persecuciones y prohibiciones, estaba la dictadura más nefasta que podamos recordar (aunque las comparaciones son odiosas, ya decir verdad, todas las dictaduras son nefastas). Hace 40 años no había democracia, había Mayo del ’68, pero en otro lado, había hippies, Beatles y otras maravillas, pero democracia, no. Y hace 50, había, pero más o menos, ya que un partido, quizás el que más veces fue y es mayoritario en el país, estaba prohibido. En estos 25 años nos pasó de todo, lector. Y podemos recordar algunos de esos momentos con alegría, otros con tristeza, otros con nostalgia, otros con cinismo. El tema es que podemos. Y ese quizás sea el mayor mérito de la democracia, que podemos.
Nos vemos el sábado que viene, lector.
(Sátira 12, P12, 6/12/2008)
Etiquetas: Democracia
| Publicado por Herida Azul en 12/10/2008 01:38:00 p. m. | 2 comentarios
Para Sacarse las Dudas

http://www.blogdeflogs.com.ar/top/test/emo.php

http://www.blogdeflogs.com.ar/top/test/flogger.php
Etiquetas: Test
viernes, 5 de diciembre de 2008 | Publicado por Herida Azul en 12/05/2008 03:47:00 p. m. | 2 comentarios
Horacio Banegas

Nacido en la provincia de Santiago del Estero, en la ciudad capital, en el año 1954. Actualmente reside entre Buenos Aires y Santiago del Estero.
En el inicio de su carrera profesional, en el año 1965, forma junto a su hermano Coco, el conjunto “Los Banegas”. Luego se incorpora a los Tobas, grupo tradicional (con el cual graba cuatro Long Play). Participa como músico de los artistas Alfredo Ábalos, Sixto Palavecino, con el cual graba dos L.P. Es autor, compositor e interprete de la obra “La Misa Santiagueña”. En el año 1990 realiza el ciclo musical “Mensaje de Chacarera”, junto a Jacinto Piedra y Juan Saavedra ; luego participa como músico, interprete en el trabajo discográfico “Los Santiagueños sean unido”. Presenta el ciclo musical “Hermandad con la Tierra”, junto a músicos santiagueños. Es director y creador del ciclo musical “Mi origen y mi lugar”. Participan en el mismo , Elpidio Herrera y “Las Sachas Guitarras”, Juan Saavedra, entre otros artistas. Realiza una gira artística por Europa, visitando Bélgica y España. En el año 2001 realiza el ciclo cultural “El arte de las inmediaciones”(arte y pensamiento), que se desarrolla en la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
La música nativa como espacio de cruce y mestizaje
Horacio Banegas busca un salto cualitativo en el que se integren las raíces de la chacarera y un lenguaje actual
La música nativa, en tanto portadora de tradiciones, que conserva y reverdece, con sus formas y estilos heterogéneos, puede ser un espacio original desde el cual descubrir que las diferencias hacen a la riqueza cultural de un país y que desde ellas es posible construir una vecindad más amplia. Algo así transmite Horacio Banegas en su último trabajo: "La inmediación es el otro, el cercano, la certificación de la diferencia, necesaria diferencia para ser en la pluralidad, sentido de continuidad y de contigüidad". El músico santiagueño explica su actual producción como "espacio de cruce, de mestizaje... Un arte de inmediaciones es con los otros; como una trama va de mano en mano, atando unos a otros en su derivante andar".
Comenzó su carrera en los años sesenta y lleva siete discos editados, de los cuales El color de la chacarera e Inmediaciones integran una serie en la que indaga en las raíces de ese ritmo típico de su provincia e inicia una etapa de experimentación que lo sitúa como protagonista de la vanguardia del folklore. En este sentido, como él mismo dice, Santiago del Estero es "un pueblo antiguo y nuevo en la canción". Su punto de partida fue la interpretación del repertorio de todas las regiones, mientras recorría el país con su hermano Coco.
Situarse en el presente
Banegas es reconocido por su defensa de la música tradicional y a la vez por la búsqueda de un salto cualitativo desde las diversas maneras de interpretar la chacarera, características de sucesivas generaciones de músicos. Empezó por un rescate de las formas puras. Después intentó integrar y recrear valiéndose incluso de las herramientas tecnológicas de la música contemporánea y de la convivencia de guitarra eléctrica, bandoneón, violín, batería, teclados y cajas. Por otra parte encara una constante reflexión sobre su trabajo como compositor, en el que reconoce la necesidad de marcar su época y su entorno, tal como lo expresaron, a su tiempo, Andrés Chazarreta y Julio Jerez.
Inmediaciones revela en su conjunto que para Banegas la búsqueda creativa consiste en retomar elementos del pasado y buscar un lenguaje actual. El se refiere a la música como urdimbre en la que se resignifica la memoria y en la que hace pie la "urgencia" de la expresión, dada la crítica situación social de su provincia, que requiere denuncia e intervención. ("Hiere el grito/ desde la mirada inocente,/ la tristeza ladra.../ en la inmensidad,/ es la humanidad/ canción que desangra el dolor.")
"Hay diversidad de expresiones en la chacarera. Cada autor visualiza a su manera. En mis chacareras hablo de Santiago, del abandono en el que se ha dejado al pueblo, de su sufrimiento, trato de reflejar incluso esa mirada de resignación que tiene el santiagueño. Los clásicos le han cantado mucho al paisaje; yo trato de enfocar en el hombre como elemento sustancial del paisaje", dice.
En la poesía de Horacio Banegas asoma una claridad en la que se amalgaman el ritmo propio de la chacarera y una aguda observación de lo que dice el poblador rural desde su economía de palabras y desde un silencio que tiene mucho de la profundidad rústica del monte. Incluso cuando interpreta temas de otros compositores Banegas lleva en la voz el registro sensible de la patria de su infancia y las imágenes ganan con él una vivacidad que nos interpela al referirse a la pobreza y la exclusión instaladas en Santiago del Estero o nos enciende con la alegría "de los patios guitarreados de la noche a la alborada".
Su música deja ver a un hombre que indaga en el misterio de su propia intimidad, anclada en aquella tierra en la que desde chico conoció lo arduo de la sobrevivencia y la riqueza poética de las expresiones populares, mixtura de español y quichua. ("Soy el presente./ Soy la memoria./ Soy el ayer; /El que vuelve a renacer.../ en el hoy.")
El ejercicio de la poesía parece ser, en su caso, una manera de construirse como hombre de consejo sencillo, metafórico, de pocas pero justas palabras. "Yo quisiera llegar a ser ese anciano que no habla mucho y que escucha. La imagen perfecta es para mí la de esa gente sabia, que sólo dice dos o tres cosas, que sintetiza el consejo", confía Banegas. Este deseo tal vez pueda interpretarse como una manera de corresponder a su gente y de mantener arraigo desde la precisión de la palabra y la búsqueda de sentencias. En sus cuerdas vibra ese diálogo consigo mismo ("La chacarera le enciende su luz"). Reconoce el autor que sus referentes naturales son don Sixto Palavecino, aquel niño que escondía su primer violín, de factura propia, en el hueco de un quebracho para conectarse con la música a escondidas de sus padres mientras llevaba los animales al monte, y Elpidio Herrera, creador de la sachaguitarra.
Lejos de la masividad, Banegas quiere difundir su trabajo y la cultura de su provincia, todavía no invadida por los medios. "El contexto comercial desvirtúa. El día que se termine el show, apaguen las luces, desenchufen el sonido y nos sienten a todos con una guitarra, se sabrá lo que es la música, de dónde viene cada uno, cuál es su formación y su esencia", observa.
A partir de mayo iniciará un trabajo para la Subsecretaría de Cultura de su provincia. Hará un relevamiento de la cultura en los pueblos que "se mantienen todavía inmunes a la invasión mediática". El recorrido será por los bordes del mapa de Santiago del Estero y se enriquecerá con el aporte de un equipo interdisciplinario (asistentes sociales, músicos, profesores de danzas y de quichua, sociólogos, cineastas...), que organizará talleres y será responsable de un registro del estado actual de la producción artística local y de las necesidades de todo tipo. El sentido de este trabajo no sólo es el rescate de la cultura nativa sino también mostrar a otros el modo de ser y de existir en el interior de Santiago. (Analía H. Testa, La Nación, 9 de febrero de 2008)

Discografía:
Mi Origen y mi Lugar (1992)
Pertenezco a Este Mundo (1993)
Sintaxis (1994)
La Ciudad Desierta (1998)
15 Grandes Éxitos (2001)
El Color de la Chacarera (2006)
Inmediaciones (2007)
Páginas Web:
http://www.horaciobanegas.com.ar/
Mi Origen y mi Lugar
Rubia Moreno
Coplas del Silencio
Desde tu Sueño a mis Cosas
El Último Suspiro
Carita de Sol

Etiquetas: Otros Músicos
miércoles, 3 de diciembre de 2008 | Publicado por Herida Azul en 12/03/2008 12:16:00 p. m. | 7 comentarios
Encuesta: Las Preferidas
Etiquetas: Encuestas
martes, 2 de diciembre de 2008 | Publicado por Herida Azul en 12/02/2008 06:50:00 p. m. | 1 comentarios
Tabla de Noviembre
Andrea: 16
Fernando: 16
Flavia: 16
Roberto: 13
Virginia: 13
Luciana: 12
Kuni: 11
Romina: 11
*********: 10
Ezequiel: 9
Mariana: 8
Javier: 4
Diego: 3
Etiquetas: La Tabla
lunes, 1 de diciembre de 2008 | Publicado por Herida Azul en 12/01/2008 04:07:00 p. m. | 0 comentarios
Pues bien, el día amaneció feo, pero contra viento y a riesgo de aguacero, que no fue, Melodía Viajera, De mi Corazón al Sur y Herida Azul (la que suscribe), nos hicimos presentes en uno de los bancos que rodean la fuente que no funciona y después funciona. Cri cri. Se le envió mensaje a SydP, más cri cri. Cri, cri, cri, cri, cri, cri. Nunca respondió. A pesar de su promesa de torta. Ahí estuvimos las tres almitas a la intemperie, debiendo presenciar ciertas cosas de no tan buen gusto que sucedían en el banco que teníamos enfrente, y sin un cacho de torta para pasar el rato.
De cultos que somos (nunca de aburridos), nos fuimos al Museo de Arte Contemporáneo (MAC), donde exponía un sujeto que, a decir verdad, no nos convenció. Ni que fuéramos críticos de arte. Entonces empezamos a caminar, caminar, caminar, hasta que desembocamos en mi casa, con una bolsa de medialunitas de grasa (a falta de la TORTA PROMETIDA).
¿Cuál era nuestro plan? Organizar nuestro probable (sólo probable) miniviaje a Cosquín, allá Cosquín, en el que pensamos embarcarnos MV, DmCaS, HA y la promesante SydP. Vimos muchos lugares para parar por la zona, claro que todos aquellos que tenían pileta, o parque muy grande, o cualquier comodidad considerada extra, los pasábamos de largo, ptsss, a nosotros las comodidades no nos van, queremos vacaciones exóticas... aunque no tanto.
Nos concentramos en lugares pequeños, del estilo Tetris, donde para entrar o movernos tengamos que hacer exhaustivos cálculos, cosa de no sacarnos un diente de un codazo o una uña del pie de un pisotón, de tan apretujados. También nos fijamos en aquellos alojamientos que nos mostraban las fotos de camas con acolchados de flores grandes y feas, estilo mantel años '80, que, posta, son los que más se estarían ajustando a nuestro módico presupuesto. En fín, que mandamos mails solicitando tarifas y disponibilidad, lo más probable es que tengamos que ir sin nada arreglado, a ver que onda... de última, allá nos matarán con los precios, o encontraremos una mano (con alojamiento) amiga, o terminaremos durmiendo bajo algún árbol y lavándonos las patas en alguna alcantarilla. Ni soñarlo, ¿no? Nos merecemos más que eso, que tanto.
| Publicado por Herida Azul en 12/01/2008 03:41:00 p. m. | 0 comentarios
Gustavo Chazarreta

Familia musiquera y de origen santiagueño, la casa paterna, entre La Cordillera y la Núñez, cuenta con: 9 o 10 guitarras, piano, mandolina, órgano, bandoneón, bombo legüero, violín y algo más que debe andar sonando por ahí. Así creció Gustavo Chazarreta, que a fines del año pasado presentó –y lo sigue haciendo- su segundo disco solista Refugios del Alma.
EL SEGUNDO REDONDO
En Tierra de Soles –cuenta Chazarreta, refiriéndose a su anterior disco- hay temas que no escucho, ahora no sé por qué los grabé. En cambio este fue más madurado, hay dos o tres canciones muy nuevas que ni siquiera la banda las había escuchado. Pero todos los demás los veníamos tocando en vivo desde hacía uno o dos años. Es otra sonoridad. El anterior tenía más guitarras eléctricas, tiene más cosas. En este decidimos grabar con guitarras criollas. Si en estudio vos grabás con una guitarra electroacústico el sonido es bueno, pero es sonido a plástico. Igual si tocas un órgano o un piano: el segundo tiene una caja de resonancia distinta. Es una sonoridad especial dice para explicar a su segundo hijo.
_Las diferencias que decís son para oídos adiestrados. Para los que no tenemos ese oído, ¿dónde se marca la diferencia?.
_Por más que no tengas oído, te das cuenta. Se percibe. Se percibe en la cadencia de cómo están tocados, en la limpieza que tienen las canciones. En Tierra de Soles un percusionista utilizó accesorios que yo ni conocía, hasta tablas hindúes. Y por más que no sepas lo que es una tabla hindú, en el conjunto del tema lo percibís. Refugios… en cambio es mucho más sencillo. Hay temas que tienen dos guitarras criollas, arreglos no rebuscados, el bajo y percusión, nada más. En el anterior grabamos mucho con cuerdas de acero, grabamos el Carnavalito con Los Tekis y había vientos por todos lados. Este es un disco más tranquilo. También en las canciones hay un dejo de tristeza, no digo en la parte rítmica, pero sí en la historia.
_Eso es bastante claro en el disco, e incluso va contramano del folklore actual.
_Mirá, yo tengo la posibilidad de tocar en peñas, en teatros, en auditorias chicos o grandes, en bares, en restaurantes. Y vos te vas amoldando al público. Ves si tocás 5chacareras a 200 kilómetros por hora o si se puede hacer otra cosa. En cambio, cuando voy a grabar un disco, no sé si estaré errado, pero primero lo disfruto yo. Podría grabar cosas que vendan, cosas ya probadas, pero no le voy a poner sentimiento. Componer y grabar lo que componés es más difícil. Pero no me gusta caer en la repetición. Cuando vas a un Festival tocás con 5 ó 6 grupos más y hay temas que se repiten en todos los grupos. Por eso trato de grabar más temas míos. Y ahora tengo una valija llena de letras nuevas.
EL SUEÑO DE LOS TEMAS PROPIOS
_El objetivo, entonces, es grabar todos temas propios.
_Sería lo ideal.
_Y también sería ideal para el folklore, que necesita nuevas producciones.
_Ahí está el tema. ¿Cuántos grupos hacen algo diferente? Es muy difícil encontrarle la vuelta. A Los Carabajal la gente sí o sí le va a pedir Entre a mi pago sin golpear. Pero en un disco tiene que ser distinto. Se nota en los festivales a los músicos nuevos tratando de meterse a la gente en el bolsillo haciendo la gran Soledad, cantando rápido y agitando al público. Saben que tienen dos temas y los tienen que aprovechar. El año pasado en Cosquín, Rafael Amor se ganó el público con la guitarra, mientras que otros tuvieron que gritar y pedir palmas. Y no tiene que ser así, hacen falta distintos ritmos y distintos momentos.
_Y en el ambiente del folklore hay una división entre los que van a 200 kilómetros por hora y los que prefieren otra cosa.
_Cada cual hace lo suyo. Y cada uno tiene sus formas de interpretar. Hay público para Los Alonsitos y público para Spaziuk. Hay grupos: Peteco, los Copla, el Raly, los santiagueños, el dúo Terral, Néstor Garnica. Y por otro Facundo Toro, Los Tekis, Sergio Galleguillo, Jorge Rojas. Son cosas distintas. En los festivales se nos convoca por separado, yo me encuentro siempre con los primeros. Pero cada uno hace lo suyo y es respetable y eso es lo bueno de la diversidad y de la variedad de públicos. A los que escuchan Los Tekis el Chango Spaziuk los aburre. Y yo en cambio lo iría a ver aún con el mismo show mil veces… la primera vez que lo fui a ver empecé a lagrimear. Y con Los Tekis es para estar bailando con una china sin parar… Cada uno hace la que puede y la que quiere.
GRAN TELÓN
El palmarés de Chazarreta incluye el logro de haber sido segundo de grandes en serio: Mercedes Sosa, Jaime Torres, León Gieco, Teresa Parodi, Peteco Carabajal, el Dúo Coplanacu. Pero pese a esto, él asegura tener más aceptación en Santiago que en Córdoba, quizás allá haya menos intereses comerciales –explica- Si en Santiago yo le gusté al tipo que pone música en la radio, va a poner mi disco. Allá se difunde mucho el disco sin que lo haya pedido. En Córdoba es más difícil, si querés hacer un trabajo fuerte de difusión tenés que pagar. Acá se siguen fijando mucho en lo que viene de afuera, dice. Y a modo de conclusión, se sincera: Estoy podrido de verla a Britney Spears.
CHAZA
Gustavo Chazarreta, hijo del homónimo recordado gran jugador de básquet santiagueño, lleva grabados 4 discos. Los primero dos con Los Chazarreta y los dos últimos como solista. Su último disco, Refugios del Alma, está compuesto por 14 temas, en donde la zamba, la chacarera y la canción cuentan con mayor protagonismo. Con la participación de Peteco Carabajal, el Dúo Coplanacu, Gustavo Chazarreta padre y Osvaldo Giaimo, Refugios… tiene un marcado sesgo intimista en sus composiciones e interpretaciones, sin dejar de lado el carácter, a veces contemplativo, a veces festejante, del folklore más puro.
Chacarera para el Monte
Cuando me Abandone el Alma
La Barranquera

Etiquetas: Otros Músicos
| Publicado por Herida Azul en 12/01/2008 01:04:00 p. m. | 1 comentarios
El Médico Rural

"Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, este es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes."
Su misión en Estanislao del Campo
Viajando ya por lo que en aquel entonces se conocía como Territorio Nacional de Formosa, el tren que lo transportaba realizó una parada en la estación Estanislao del Campo (en aquel entonces denominada Guaycurri). Este era un villorrio formado por unos pocos ranchos sin ningún tipo de servicio de luz, agua corriente o gas, inmerso en el monte chaqueño. Una persona del lugar le pidió sus auxilios como médico para una parturienta que se encontraba en estado muy grave. Después de prestarle exitosamente atención y regresar a tomar el tren se encontró con un grupo de vecinos sin recursos que le rogaron para que no se fuera dado que no había ningún médico disponible varios kilómetros a la redonda. Maradona no lo dudó y se quedó, a pesar de que esto le hizo no solo perder su viaje sino también un trabajo seguro en Buenos Aires. Más aún, trabajaría allí por 51 años, viviendo siempre en una humilde vivienda de ladrillo, sin electricidad ni ningún otro tipo de servicio y prestando ayuda sin cobrar un peso a la comunidad indígena del lugar, formada por tobas, matacos, mocovíes y pilagás. Medio siglo después comentaría su arribo a Estanislao con estas palabras:
"Cuando yo llegué empezaron los problemas. Todo esto era monte, sólo había cuatro o cinco ranchos y estaba todo rodeado de indios, que por otra parte me querían matar. Tanto que uno de ellos, que era famoso, me agarró de las solapas y me sacudió, amenazándome. Pero nunca les tuve miedo ni me demostré asustado. Y no por dármelas de valiente. Sino que soy así nomás. Pero con la palabra dulce y la práctica de la medicina, tratando las enfermedades, dándoles tabaco y consiguiéndoles ropas, las cosas fueron cambiando. Así los traté hasta hoy. Me remangué, me metí en el monte sin ningún temor, arriesgando mi vida y también mi salud." (Revista Historias de la Argentina Secreta, 1986)
En efecto, la comunidad indígena del lugar al principio le tuvo recelo, dado que en general los blancos los habían engañado y maltratado y por lo tanto no confiaban en la medicina del doctor. Sin embargo con el tiempo logró trabar amistad con los caciques del lugar y granjearse el respeto de todos, interiorizándose de sus necesidades y logrando erradicar de la zona terribles enfermedades como la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera y la sífilis. Por todo esto, los indios lo llamaban Plognak (que significa "Dr. Dios" en pilagá).
Sus últimos años de vida.
Sea quichua, toba u ona,
La tribu no importa mucho;
La caridad llegó al indio
Por manos de Maradona.
(Referencias: Historias de la Argentina Secreta. Hyspamérica nº 6)
Etiquetas: Esteban Maradona


